😋 Guachinche "La Cochinera" en Santa Cruz: Una Cueva, un Chuletón y mucha Historia 🥩🕳️
MarKastle y Pepe Espada listos para almorzar en el Guachinche La Cochinera, Santa Cruz de Tenerife.
¡Qué tal, familia! Hoy es viernes 21 de junio de 2024 y nos hemos desplazado hasta el macizo de Anaga, en una zona entre barrancos cerca de San Andrés, para conocer el Guachinche "La Cochinera". Un sitio que Pepe recordaba de hace años y que destaca por su ubicación única en una cueva natural.
Llegar hasta aquí tiene su encanto rural, con carreteras estrechas de sentido único y apartaderos para dejar pasar a otros coches. Al entrar, lo primero que te impacta es el entorno: una cueva fresca que sirve de comedor, decorada con aperos de labranza, elementos religiosos y una curiosa fotografía histórica que preside la estancia. Un lugar que respira historia y costumbres de pueblo por los cuatro costados.
Cartel de bienvenida que nos recibe a la entrada del guachinche.
COMER DENTRO DE UNA CUEVA 🕳️🥩
La experiencia principal aquí es almorzar dentro de la montaña. El frescor natural es increíble. El interior está dividido en varias zonas, con mesas vestidas con los tradicionales manteles de cuadros y paredes de roca bruta que te envuelven por completo mientras disfrutas de la comida.
Vista de las paredes de roca natural del comedor.
Ambiente cálido con los típicos manteles de cuadros.
PRODUCTO FRESCO Y ANIMALES DE FINCA 🐎🥦
Antes de pasar a la mesa, pudimos ver a los animales de la finca, como el burro y el caballo, que refuerzan ese aire de Cortijo rural. En el interior, una vitrina muestra la materia prima del día: carnes de calidad y tomates del país listos para ser preparados al momento a la brasa.
El caballo de la finca en su cuadra particular.
El burro, otro de los inquilinos de esta curiosa finca.
Materia prima a la vista: tomates, pimientos y carnes del país.
EL CHULETÓN Y EL QUESO CON TOMATE 🥩🍅
Empezamos compartiendo un Queso Fresco con Tomate Aliñado (12€). El tomate estaba espectacular, de los que saben a tierra de verdad. Como plato fuerte, Pepe se decantó por un Chuletón de Ternera (14€) acompañado de papas fritas. La carne estaba sabrosa, aunque algo pasada de punto para mi gusto. El pan con mojo, como siempre, voló antes de empezar.
Queso fresco con tomates aliñados y aceite de oliva.
Pepe mojando pan con mojo mientras llega la carne.
El chuletón de la casa, bien despachado y sabroso.
QUESILLO GIGANTE Y CUENTA FINAL 🍮💰
Lo mejor del almuerzo fue, sin duda, el Quesillo Canario. Era gigante, casero y con una nata espectacular. La cuenta final ascendió a 46,50€ para los dos, un precio algo por encima de otros guachinches, pero que se justifica por lo curioso del entorno. El servicio fue muy atento y la camarera encantadora.
Quesillo espectacular: el broche de oro a nuestra visita.
Desglose final de nuestra visita a este peculiar rincón de Anaga.
Si después de este chuletón os apetece bajar calorías caminando por Anaga, os espero en Educación Física MarKastle. Y para descubrir más rincones auténticos por Tenerife, pasaos por Viajes MarKastle. ¡Nos vemos en el próximo guachinche!
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